La conducción autónoma es hacia donde la mayoría de las empresas fabricantes de vehículos, están orientando sus investigaciones e inversiones. Ya se ha probado con cierto éxito, en tractores, aviones, coches y camiones. Sin embargo, es recientemente cuando se ha comenzado a hablar de motocicletas autónomas.

Aun cuando ya hay prototipos de motocicletas autónomas, es temprano para predecir el éxito o el fracaso de estas motos. La moto es quizás el vehículo que mayor vínculo afectivo genera al conductor. A tal punto que las motos eléctricas aún no han calado de manera definitiva.

En efecto, las ventas de motos eléctricas han disminuido en España, con una caída del 80%. Así se tiene que, de 445 motos eléctricas vendidas en España durante el mes de mayo de 2018, este 2019 solo se vendieron 86. Esta cifra de motos eléctricas vendidas, representa el 0,5% del total de motos vendidas en mayo, en España.

Según estudios realizados, el 60% de los motoristas españoles conduce motos por placer, especialmente los de gran cilindrada. Así mismo el 38% conduce motos por practicidad. En este orden de ideas, 9 de cada 10 motoristas, conduce motos por motivos de ocio y particulares.

En relación al tipo de recorrido, el 18% conduce motocicletas por carretera, el 24% conduce motos tanto en ciudad como en carretera y el 60% conducen motos casi exclusivamente en la ciudad. En cuanto al tipo de moto, el 11% conducen ciclomotores, el 38% conduce Scooter y el 50% conduce motocicletas.

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De la conducción autónoma

La primera clasificación sobre la conducción autónoma, la realizo en 2013 la NHTSA en los EEUU. Esta clasificación contenía 5 niveles, según la intervención del humado en la conducción. Para ese mismo año en Alemania, el Instituto Federal de Investigación en carreteras BASt, creo su propia clasificación.

Mientras la clasificación de la NHTSA se realiza en números, específicamente del 0 al 4, centrados en las capacidades del vehículo. Así se tiene el nivel más bajo es el 0, para vehículos sin ninguna automatización, hasta el nivel 4 para la automatización completa.

En tanto a la clasificación del BASt, también de cinco niveles, se basa en la intervención del humano. De esta forma se tiene según el BASt, solo conductor, conducción Asistida, conducción con automatización parcial, conducción con automatización completa.

Posteriormente para el año 2014, la SAE, realiza su propia clasificación. Según la Sociedad de Ingenieros de la Automoción, hay seis niveles de conducción autónoma. Esta clasificación se basa específicamente en las capacidades de los vehículos. Un vehículo 100% autónomo, es aquel que es capaz de conducirse a sí mismo, sin la intervención de un humano.

Ahora bien, la NHTSA, ha abandonado el uso de su clasificación y ha adoptado la Clasificación SAE, a partir de septiembre de 2016. ¨Por otro lado la Organización Internacional de Constructores de Automóviles OICA, ha combinado las clasificaciones de la BASt y de la SAE.

En definitiva, los niveles de conducción autónoma SAE son nivel 0 sin automatización, y nivel 1 con asistencia al conductor. Así mismo, el nivel 2 es automatización parcial, nivel 3 automatización condicionada de la conducción y nivel 4 automatización elevada de la conducción.

Lógicamente estos niveles de conducción autónoma, están relacionados con los equipamientos de los vehículos. Tales como sensores, cámaras, radares de corto y largo alcance o sistema de posicionamiento satelital, GPS. El nivel de conducción está definido por la interacción de estos equipamientos en el desplazamiento del vehículo, como de la detección y respuesta ante eventualidades y objetos.

Esta clasificación es indicativa de que aún queda algún tiempo para ver vehículos 100% autónomos. En otras palabras, se verán vehículos, semi autónomos, dependiendo de las capacidades. Al punto que el Parlamento Europeo, estima que no será antes del 2030, cuando podrán verse vehículos 100% autónomos.

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Algunos avances de la tecnología de la moto autónoma

Son varios los ejemplos de fabricantes de motos que han adelantado inversiones para producir motos autónomas. La japonesa Honda, trabaja en una motocicleta que puede mantener el equilibrio o hacer cualquier tipo de movimiento, sin la necesidad de conductor. Mediante la tecnología Riding Assist, basado en sensores frontales y eliminación de la relación entre la motocicleta y los giroscopios.

También Yamaha, ha presentado un prototipo denominado MOTOROid, dotado con Inteligencia Artificial. Este sistema permite la conexión entre la moto y el propietario, siendo capaz de reconocerlo y acatar instrucciones.

La BMW, presento en 2016, el modelo R1200GS en el Motorrad Vision Next 100. Una moto con diseño de lujo, con un sistema de autobalance, que evita las caídas del conductor. Este fabricante trabaja en determinar si es posible, que el pasajero mantenga equilibrio, velocidad, ángulo de giro y posición en la carretera, evitando situaciones críticas.

Este modelo R1200GS, está equipado con un Software, capaz de detectar obstáculos y esquivarlos. Además, este software es capaz de trazar rutas preestablecidas. Esta moto tiene además un sensor GPS, que trabaja conjuntamente con una IMU.

Capaz de detectar el movimiento y la posición de la moto. También incluye gran cantidad de sensores de inclinación, velocidad de giro de las ruedas y fuerza aplicada al manillar

Así mismo, posee un motor eléctrico, que mueve la dirección, dispone de actuadores sobre los frenos. También dispone un embrague y caja de cambios automatizados.

La idea de BMW, es la de una moto que sea capaz de conducirse sola, en la que la electrónica pueda reducir el tiempo de reacción, en caso de una eventualidad. Es decir que, en caso de peligro, la moto pueda asumir el control total.

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